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diciembre - '25

La expansión en la terapia con radiofármacos supone un reto asistencial en los centros sanitarios, según la SEMNIM

La presidenta de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM) , Virginia Pubul Núñez, advierte que la rápida expansión de la terapia con radiofármacos en la práctica clínica está generando un importante reto asistencial para los servicios de Medicina Nuclear.
La dra. Pubul ha señalado esta realidad en las jornadas organizadas por la Sociedad Madrileña de Medicina Nuclear el pasado mes de noviembre, donde se insistió en la necesidad de adaptar los circuitos asistenciales y reforzar la disponibilidad de unidades de terapia ambulatoria en los centros sanitarios.
El aumento de tratamientos con radiofármacos y la complejidad de su administración están obligando a los servicios de Medicina Nuclear a reorganizar infraestructuras y circuitos. La SEMNIM señala que las unidades de terapia ambulatoria permiten absorber esta creciente demanda con mayor eficiencia y sin necesidad de ingreso, garantizando un manejo seguro y ágil de los radiofármacos.
Durante las jornadas, el coordinador, Sebastián Ruiz Solís, del Hospital Universitario 12 de Octubre, destacó que la terapia con radiofármacos “ha dejado de ser experimental para convertirse en una realidad de la medicina de precisión”. Añadió que su despliegue “necesita algo más que innovación científica; requiere infraestructura específica, profesionales formados, un marco regulatorio más ágil y la organización de nuestra actividad desde una visión más clínica y asistencial”.
La presidenta de la sociedad madrileña, Lina García-Cañamaque, coincidió en la necesidad de avanzar hacia un modelo ambulatorio, recordando que supone “un cambio importante” respecto al ingreso tradicional y “una estrategia eficaz para aumentar la capacidad asistencial”. Esta modalidad, según se explicó, “optimiza los circuitos asistenciales, reduce la necesidad de hospitalización y mejora la eficiencia y el confort del paciente”, aunque su implantación exige ajustes estructurales que varían según cada centro.
Igualmente, señaló que varios servicios de Madrid ya han completado esta transición, “lo que ha permitido incrementar de manera significativa el volumen de pacientes que pueden recibir estas terapias”.
Pubul por su parte, destacó que las unidades de terapia ambulatoria “se han convertido en un elemento clave para ampliar la capacidad asistencial sin incrementar la ocupación hospitalaria”. Subrayó que este modelo “permite agilizar los tratamientos, mejorar la experiencia del paciente y optimizar los recursos disponibles, favoreciendo un acceso más equitativo a estas terapias”. Además, estas unidades “contribuyen a reducir listas de espera y a utilizar de forma más eficiente al personal especializado, lo que es fundamental en un contexto de demanda creciente”.
El programa científico de las jornadas incluyó un taller práctico centrado en el procedimiento terapéutico con Rhenium SCT, un producto sanitario que está despertando gran interés por su capacidad para ampliar indicaciones y avanzar hacia tratamientos más personalizados. Durante el taller, los especialistas revisaron el proceso completo, desde la selección de lesiones y la planificación, hasta la dosimetría y la gestión de residuos.
García-Cañamaque, explicó que el Rhenium SCT ha demostrado “una elevada eficacia terapéutica en tumores no melanocíticos” y que se trata de “una alternativa que puede administrarse de forma relativamente sencilla y con un perfil de seguridad muy favorable”. No obstante, advirtió de los límites actuales para su implantación generalizada debido al coste del equipamiento requerido, por lo que consideró fundamental “promover la colaboración entre centros y avanzar hacia unidades de referencia”.
En cuanto a los desafíos para su implantación, Pubul recordó que el acceso a productos sanitarios de este tipo “se enfrenta a los mismos retos que otros radiofármacos: marcos regulatorios muy exigentes, licencias específicas del CSN, tiempos prolongados de aprobación, y un déficit internacional de isótopos para la síntesis de radiofármacos”. Señaló además que, aunque España se encuentra “en una situación privilegiada en equipamiento e infraestructuras”, es necesario “armonizar la organización entre comunidades autónomas para garantizar un acceso equitativo para todos los pacientes”.
La sociedad científica insiste en que la consolidación de estas terapias requiere abordar varios retos estructurales. Entre ellos, garantizar el suministro de radioisótopos en un contexto global con recursos limitados; actualmente existen unos 25 reactores y 1.300 ciclotrones dedicados a la producción médica.
También considera necesario agilizar y optimizar los procesos regulatorios, reduciendo los tiempos entre la autorización, financiación e inclusión en cartera de servicios para nuevos radiofármacos; armonizar la optimización de dosis y asegurar una correcta implementación clínica. Asimismo, considera prioritario impulsar ensayos clínicos adaptativos, desarrollar formación especializada para todos los perfiles implicados y consolidar un enfoque multidisciplinar y clínico en la organización asistencial.
La SEMNIM recuerda que la terapia con radiofármacos representa uno de los pilares del futuro inmediato de la medicina personalizada, en el que la seguridad del paciente y la protección radiológica continúan siendo elementos esenciales.
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